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FASA La Filial de Renault en España |
Renault
estaba bien asentada en España hasta que la guerra civil y la posterior
contienda europea frenaron la economía y la producción de vehículos. La
actividad de SAEAR se limitó a vender e instalar grupos de gasógeno,
indispensables ante la escasez de gasolina. Al producirse la nacionalización de
la sociedad Usines Renault y la subsiguiente creación de la Régie, en 1946
esta marca lanzó un nuevo modelo popular acorde con las necesidades y
posibilidades de una Europa en reconstrucción: el 4CV. Éste triunfaba en el
mercado y la SAEAR se afanó en reemprender las importaciones a pesar de los
impedimentos del gobierno español a las compras al extranjero. Consiguió del
Ministerio de Comercio pequeños cupos anuales, y los utilitarios de Renault
empezaron a poblar tímidamente el paisaje español y las ilusiones de la
ciudadanía. En 1951, el parque de vehículos era de 70.000 unidades, y las
perspectivas de crecimientos se vislumbraban muy esperanzadoras. Ante tan
prometedor futuro, un colectivo de setenta y un inversores constituyó el 29 de
diciembre de 1951 en Valladolid la sociedad mercantil Fabricación de
Automóviles Sociedad Anónima (FASA) con un capital social de sesenta millones
de pesetas y el propósito, implícito en el título de la sociedad, de montar
bajo licencia el 4CV, tras el acuerdo firmado poco antes con la Régie por el
representante de Fasa, Manuel jiménez Alfaro
LA FÁBRICA DE VALLADOLID
Adquiridos los terrenos y las naves industriales en las afueras de la ciudad castellana y dispuestos a iniciar su actividad fabril, toparon con los obstáculos que ponía la Administración ante cualquier transacción internacional que los aplazamientos hasta que el 16 de mayo de 1953 se aprobó el crédito y la licencia para la importación de los componentes necesarios para el ensamblaje de las primeras mil unidades del anhelado 4CV, al que la ciudadanía pronto bautizó con el sobrenombre de 4/4 en alusión a la publicidad utilizada en su lanzamiento, que lo anunciaba como el coche de 4 caballos, 4 plazas, 4 puertas.Para el anecdotario de la historia valga decir que al primer ejemplar matriculado le correspondió el número M-107.541, siendo su titular María Victoria Agruña. Aquel año 1953 se ensamblaron 707 unidades del primer modelo, identificable por los seis embellecedores cromados que guarnecían el frontal y por el escudo de Valladolid en el centro del volante. La comercialización y distribución la realizaba RESA (Renault España, S.A.) a través de la red de concesionarios que ya tenía establecida SAEAR desde sus inicios. En 1954, la factoría vallisoletana recibió los componentes expedidos desde Billancourt, que ya incorporaban las modificaciones aplicadas a la segunda serie francesa, con sólo tres embellecedores en la calandra y el velocímetro, y los indicadores de nivel de combustible y temperatura del agua ubicados en el centro del tablero.
COMIENZA LA EXPLOTACIÓN
Desde 1955 Fasa fue ampliando las instalaciones para la estampación de chapa, fundición y mecanizado de elementos del motor, cajas de cambio y otros componentes que satisfacían los requisitos del Ministerio de Industria para la integración de omponentes nacionales. En 1956 se habían montado 5.333 unidades del modelo, y tres años después, cuando dejó de producirse, su número ascendía a un total de 26.298. supusiera una salida de divisas. Los permisos se retrasaron una y otra vez, y las licencias de importación de maquinaria y componentes no se concedían. El Ministerio de Industria obligaba a unos porcent~es de integración de piezas españolas que la industria interior no estaba en condiciones de poder suministrar. Se fueron sucediendo Desde 1958 se venía montando el Dauphine con un porcentaje de componentes españoles en aumento, consecuencia del esmero de la compañía en fomentar la industria auxiliar, cosa que le aseguraba sus necesidades y creaba nuevos puestos de trabajo y mayor volumen de negocio. En 1961, los motores del Dauphine ya se fabricaban íntegramente en Valladolid, y en aquel momento se añadió a sus cadenas el nuevo Gordini, la versión más equipada y confortable de la gama Dauphine.
LLEGA EL 4L
En
1963 inició la fabricación del longevo 4L, el popular modelo que le daría
largos años de beneficios. Fasa no cesaba de crecer, y cada día era más
importante su peso en la industria y en la economía española. En 1965 la Régie
des Usines Renault decidió participar con su capital en el engrandecimiento y
desarrollo de la empresa; también se produjo la unión de
SAEAR/RESA con Fasa, dando lugar a Fasa-Renault. Desde aquel momento se potenció
la industria auxiliar periférica y se inauguraron dos nuevas fábricas: FACSA
(Fabricación de Carrocerías Renault) y FAMESA (Fabricaciones Mecánicas
Renault de España); además adquirió la ISA (Industrias Subsidiarias de Aviación)
que ya venía fabricándole cajas de cambios en Sevilla. Aquel mismo año
salieron de Valladolid 100.000 Dauphine, también las primeras unidades del
nuevo R-8 y las primeras
exportaciones: los 4L españoles se enviaban a Sudamérica.